
Petrobras, la empresa gigante de energía controlada por el Estado brasileño, recién había aumentado su ya ambicioso plan quinquenal de inversiones a US$ 224.000 millones, incluyendo sólo US$ 11.700 millones en el exterior. Sin embargo, apenas 48 horas después de este anuncio, también decidió posponer una emisión de títulos con derechos de suscripción preferente que apuntaba a incrementar su capacidad de fondeo.
Aunque las finanzas de la compañía son sólidas, una demora prolongada para conseguir capital podría afectar su programa de inversiones.Se esperaba que el plan de capitalización, que puede alcanzar un total de US$ 80.000 millones, fuera lanzado en julio.
Pero se pospuso oficialmente para septiembre, aunque cabe la posibilidad de que se postergue hasta después de las elecciones presidenciales de Brasil que se realizarán el 3 de octubre próximo. Petrobras ocupa hoy el cuarto puesto de capitalización de mercado entre las compañías petroleras que cotizan en bolsa, detrás de ExxonMobil, Petrochina y Royal Dutch Shell. El objetivo de la empresa es duplicar su producción de 2,1 millones de barriles por día a casi 4 millones de bpd en 2020.
La emisión con derechos de suscripción preferente es un operación clave, pero compleja, que intenta reforzar la capacidad financiera de Petrobras mientras se prepara para explorar sus enormes reservas petrolíferas en el área del "pre-sal", que consiste en una gruesa capa inestable de sal ubicada a 6.000 metros por debajo de la plataforma marítima brasileña.
El gobierno brasileño, que posee aproximadamente un 70% de las acciones con derecho a voto en Petrobras, ha diseñado un esquema por el cual 5.000 millones de barriles del petróleo que se extraigan van a ser utilizados para pagar la contribución del Estado en el incremento de capital de la empresa. A su vez, los accionistas minoritarios tendrán que pagar su cuota parte al contado si no quieren que sus acciones se diluyan. Petrobras destinaría el aumento de capital a financiar parte del enorme plan de inversiones previsto para el período 2010-14 y de ese modo evitaría el deterioro de sus ratios de endeudamiento.Legislación.
El plan de capitalización es también parte de un paquete legislativo más amplio. En efecto, el año pasado el gobierno remitió cuatro proyectos de ley al Congreso para definir el marco regulatorio de las nuevas reservas petrolíferas ubicadas en los yacimientos del pre-sal. Aparte de la emisión de títulos con derechos de suscripción preferente, se va a introducir un sistema de participación, por el cual la licencia de exploración se otorgará al grupo que se comprometa a suministrar la mayor cantidad de petróleo al Estado.
Mientras tanto, otro proyecto establece que Petrobras será el operador líder en todos los yacimientos de la capa del pre-sal, y que tendrá una participación accionaria del 30% como mínimo en todas las áreas que se exploten.Por otra parte, el gobierno brasileño tiene previsto crear una nueva empresa estatal que estará a cargo de la supervisión y monitoreo de la exploración de petróleo en el área del pre-sal. Ya se la conoce informalmente como Petrosal y tendrá dos representantes en las comisiones que se formen para dirigir esas operaciones.
Una porción de los recursos petrolíferos que produzcan los yacimientos del área del pre-sal serán canalizados a un nuevo fondo social para financiar programas que alivien la pobreza, mejoren la educación, protejan el medio ambiente y promuevan la investigación y el desarrollo.Aunque el gobierno confiaba en que el Congreso aprobara el paquete de medidas antes de fines del año pasado, varios aspectos jurídicos de algunas secciones de los proyectos de ley para la creación de Petrosal y la participación en la producción de petróleo continúan debatiéndose en las comisiones parlamentarias.
En el ínterin, el controversial plan de capitalización tuvo sanción legislativa y, por consiguiente, fue rápidamente aprobado por una asamblea general de los accionistas de Petrobras el 22 de junio pasado. Pero el impulso se detuvo cuando la Agencia Nacional del Petróleo (ANP), la unidad oficial que regula al sector petrolero, señaló que se requería más tiempo para hacer una evaluación justa del precio que tendrá el barril de petróleo de las nuevas reservas.
La ANP seleccionó recientemente a la consultora internacional, Gaffney Cline Associates, con sede en el Reino Unido, a efectos de que evalúe su cotización. Por separado, Petrobras contrató a otra consultora, DeGolyer & MacNaughton, cuya casa central está en Dallas (Estados Unidos), con el mismo propósito.Petrobras también está buscando otras alternativas dadas las demoras en la emisión de acciones.
Ya recibió una financiación adicional de US$ 1.000 millones de la agencia de exportaciones de Noruega. Pero, como su nuevo plan de inversiones para el quinquenio 2010-14 es casi un 30% mayor que el anterior previsto para 2009-13, sus necesidades de fondeo serán mucho mayores y pueden ascender hasta US$ 58.000 millones. Sin el aumento de capital previsto, el peso de su deuda aumentaría y su apalancamiento, que representaba el 32% de su patrimonio neto a fines del primer trimestre de 2010, podría muy pronto alcanzar el 35%, un nivel que puede conducir a las calificadores de riesgo a reconsiderar el estatus de grado inversor de Petrobras, y que afectaría su acceso a financiamiento relativamente económico.
El año pasado Petrobras obtuvo US$ 41.500 millones en préstamos, incluyendo US$ 10.000 millones del Banco de Desarrollo de China y US$ 2.000 millones del US Export-Import Bank, y todavía dispone de una gran cantidad de efectivo. Pero la agenda eleccionaria puede causar nuevas demoras al plan de capitalización que, indudablemente, ha resultado ser un tema controversial.
Si este plan eventualmente encontrase serios obstáculos y fuese pospuesto hasta después de las elecciones de octubre o se decidiera esperar hasta que asuma el nuevo presidente de Brasil en enero de 2011, la situación de Petrobras se volvería menos cómoda de lo que ha sido hasta ahora, pese a sus nuevas reservas de enorme potencial. En tal caso, la empresa estatal de energía bien podría tener que reducir sus planes grandiosos.
Fuente: Diario El País de Uruguay / Si la empresa no logra aumentar su capital, las calificadoras de riesgo pueden reconsiderar su estatus de grado inversor.
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